“Santiago, siervo de Dios y del Señor Jesucristo, a las doce tribus que se hallan dispersas por el mundo: Saludos”
Tg 1.1
El autor de esta carta ha sido Santiago, hijo de José y María, por tanto hermano de Jesucristo. Es muy importante notar la forma como se presenta, como siervo de Dios y del Señor Jesucristo. Siendo hermano de Jesús no se aprovecha de su parentesco con él para ganar respecto entre los demás cristianos o aumentar su prestigio entre las iglesias. Tenía muy clara su posición ante Dios y ante Cristo: se consideraba como un siervo que está a servicio de Dios y no de si mismo. Posiblemente ha aprendido esta lección de su propio hermano cuando enseñaba a sus discípulos que él “no vino para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos” (Mt 20.28).
Considerarnos siervos de Dios a ejemplo de Cristo y de Santiago, no puede ser un mero escaparate que presentamos a las personas en búsqueda de una imagen convincente de espiritualidad. Sabemos que la imagen es muy importante en nuestro mundo, pero en nuestra relación con Dios, con la iglesia y con los demás seres humanos (misión) una verdadera actitud de entrega y sumisión es el fundamento que mantiene nuestra vida cristiana.
Sigamos, por tanto, como siervos de Dios consagrados a él y a su obra en medio a una generación que carece del evangelio de Jesús.
It’s really informative post. I'ts very useful. You have very nice blog. That's one thing I'm really looking forward. Looking forward to reading more from you.
ResponderExcluir------------------------------------------
Free Poker Bankrolls - No need to deposit any money !
Regards